En las calles de Malta

Mamá:

Nunca me hubiese imaginado que en sólo un segundo el sonido que sale de un acordeón me pudiera hacer llorar en medio de una calle peatonal y auténticos sentimientos me rodearon y la melodía melancólica del hombre mayor con los ojos azules me atrapó. Escuchando más y más su música tan triste me imaginaba que tocando el acordeón contaba su historia y apenas intentaba irme cuando sentía que sus ojos me seguían aún y volvía otra vez a escuchar un poco más.

Fuente:Naiara Lemos

Fuente: Naiara Lemos

Me enteré de que me percibió un artista callejero y no era el único en la ciudad de La Valeta. Muchas historias humanas se desarrollaban en frente de los ojos de pasajeros locales o turistas, unos con prisas y otros despreocupados y listos para dejar su moneda y su sonrisa en los pies de los artistas. Son mimos o estatuas, músicos o cantantes, pintores, joyeros y vendedores de recuerdos hechos a mano. Son artistas destacados y ya famosos para los que pasan por el mismo punto más de una vez.

Fuente: Naiara Lemos

Fuente: Naiara Lemos

Son apasionados del arte que lo ofrecen a los fugaces sin pedirles nada. Son extranjeros o son malteses que comparten las esquinas y las plazas, no hay competencia, no hay envidia, ni arte militante. Su jornada dura hasta que se cansan. A veces vuelven a casa con el bolsillo lleno, a veces casi vacío.

Pero no importa… mañana será un nuevo día y su arte les espera.

Hasta pronto,

Marialeña

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