Patum de Berga

Patum

Figuras en la plaza Fuente: Guillem Griera

 Querido amigo:

Sé que no te gusta el fuego ni el ruido ni mucho menos las aglomeraciones de gente. Últimamente has sufrido con las manifestaciones y los disturbios urbanos, con las celebraciones de la Décima del Madrid e incluso has ido forzado y a regañadientes a la verbena de San Juan. Pero hay un caso en que todo esto (fuego, cantinela, multitud) se eleva a un nivel tan alto que se vuelve glorioso y el sufrimiento se convierte en placer. El fuego, la música y la gente te calientan, guían y acompañan en vez de quemarte, apretarte y agobiarte. En catalán para decir que sufrimos decimos patim, y para decir que gozamos el sufrimiento decimos PATUM.

La verdad es que el nombre de Patum viene del sonido que hace el tambor al repicar y nombra una fiesta popular histórica. La Patum es la fiesta tradicional de Berga, seguramente el evento más importante de la Catalunya Norte. Tan auténtica y peculiar es esta fiesta que la Unesco la declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad hace nueve años. Sólo hace falta observar la pasión con la que cada bergadano vive estas fiestas para percatarse de su relevancia. El orgullo que siente un ciudadano que tiene el honor de llevar alguna figura o ser un ple. Los vestidos a prueba de fuego que tanto bebés como abuelos llevan puestos todos los días. Los cabreos que cogen cuando un pixapí (un novato cosmopolita) no sabe seguir el baile. No hay nada más en su cabeza que no sea la Patum, se para el mundo en Berga, hay casi una semana de fiesta en escuelas y empresas de la ciudad.

Fuente: Guillem Griera

Plens de la Patum Fuente: Guillem Griera

Este año la Patum ha coincidido casi con San Juan pero va cambiando cada año según la disposición del Corpus Christi en el calendario. Las fiestas de la Patum empiezan el miércoles, víspera del Corpus, y duran hasta el domingo siguiente. El miércoles y el sábado hay passacarrers, un pasacalle por la ciudad, el jueves y el domingo la Patum, los bailes en la plaça Major, y el viernes la Patum infantil. La celebración consiste en diversas representaciones de figuras simbólicas, que bailan al ritmo de la música que toca la orquestra en directo. Cada figura tiene su propia música y su propio baile, entre los cuales hay: el tabal, los turcos y caballitos, las masas, las guitas, el águila, los gigantes, los enanos nuevos y los viejos, los plens y el tirabol.

La Patum fue fundada a finales del siglo XIV como una fiesta de carácter popular que, aunque es de origen religioso, ha quedado absorbida por el sentimiento folclórico y nacional. Este año la reivindicación independentista ha estado muy presente en toda la fiesta con gritos de independencia, esteladas en las figuras, el canto de Els segadors. Pero sobre todo este año ha destacado por estar mucho más abarrotado de gente al coincidir con el puente. En la plaça de Sant Pere no cabía ni un alfiler, encontrar un sitio para visionar el espectáculo era una odisea. La alternativa que quedaba era verlo desde la gran pantalla mientras se bebía la barreja, una bebida típica de la fiesta hecha de anís y moscatel, y esperar a la Patum de los borrachos, los saltos extraoficiales que se hacen a altas horas de la noche. La verdad es que sereno o borracho, apretujado o cómodo, se tiene que ver en directo esta fiesta. Para que te hagas una idea te dejo este vídeo del Jueves de Corpus de este año:

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