‘Come, reza, ama’ (2010), de Ryan Murphy

Eat Pray Love

Fuente: Google

Querida amiga:

Hoy quería hablarte de una película protagonizada por tu actriz favorita, Julia Roberts.  Come, reza, ama (título original: Eat Pray Love) está basada en la novela homónima de Elizabeth Gilbert (Connecticut, 1969), que se publicó en 2006 y que permaneció 167 semanas en la lista de superventas de The New York Times. De hecho, se podría catalogar en el género de memorias, ya que la autora narra el viaje que hizo por Italia, la India e Indonesia después de divorciarse de su marido.

Liz, la protagonista, es encarnada por tu querida Julia Roberts en esta adaptación cinematográfica de Columbia Pictures. La historia empieza en Nueva York, donde Liz reside con su marido. Habiendo alcanzado la estabilidad que muchas mujeres desean con su trabajo como escritora, una bonita casa y una pareja ideal, Liz se da cuenta de que aquello no es realmente lo que la hace feliz, se siente vacía. Decide divorciarse y, después de que también fracase su corta relación con un chico más joven que ella, se toma un año sabático para encontrarse a sí misma mientras viaja por el mundo.

La primera parada es Italia, en concreto Roma y Nápoles, donde Liz, aparte de aprender italiano y comprender qué es el dolce far niente, principalmente come dejándose llevar por los placeres de la gastronomía italiana. Unos meses después se traslada a la India en busca de su espiritualidad: reza y medita hasta que logra perdonarse a sí misma con la ayuda de su amigo Richard. La última parada del viaje es Bali, Indonesia. Aunque en este escenario su propósito es buscar el equilibro, la protagonista se enamora de un hombre brasileño (interpretado por Javier Bardem) y así ama de nuevo.

Como sucede a menudo con las adaptaciones cinematográficas de libros, la película recibió críticas dispares, sobre todo porque la carga emocional de la novela no se puede apreciar tanto en la película. Sin embargo, las localizaciones son muy inspiradoras y no hay duda de que el filme lleva a la reflexión personal, ya que trata el estado de insatisfacción permanente en el que cada vez se encuentran más personas. Se puede tomar como una invitación a emprender un viaje – real o virtual – para encontrar nuevas metas personales y así acercarnos un poco más a eso llamado felicidad.

Espero que la disfrutes, te la aconsejo para una noche de chicas.

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