Mi arma, Graná

Querido amigo:

Hoy quiero hablarte del sur de la península, de Andalucía. Su mítico eslogan decía: ¡Andalucía, sólo hay una! Normal, si hubieran más nos sentiríamos estafados y siempre pensaríamos que en la otra Andalucía hay cosas más bonitas. Y habría la versión original de la primera Andalucía y la segunda versión hecha por los chinos. Una Andalucía de marca blanca donde en vez de Feria de Abril harían Feria de Mayo, en vez de sevillanas bailarían jerezanas, en vez de gazpacho tomarían sopa de lechuga y en vez de siesta estarían haciendo algo de provecho. Entonces una se llamaría Onedalucía y la otra Antwolucía… En fin, suerte que esto no pasa. Bueno, a veces sí parece que haya más de una Andalucía repartida por la península, sobre todo en Catalunya, donde vino un gran flujo de inmigración en los sesenta. Y la personalidad andaluza se mezcló creando un mestizaje muy interesante que nos ha dejado sus frutos, como la rumba catalana, Radio Teletaxi o el frenético presidente Montilla.

Cantaor, artista de la calle.  Fuente: Guillem Griera

Cantaor, artista de la calle
Fuente: Guillem Griera

Hay muchos tópicos y se han ridiculizado mucho los andaluces, que si se pasan todo el día de siesta o de fiesta, de lo bien que viven… ¡Ezo eh mentira toh! Probablemente lo más complicado de estar en Andalucía no son los casi cincuenta grados del verano, sino entender lo que dicen. Cada año regresan de Andalucía miles de Erasmus frustrados con su nivel de español. Tienen un acento tan cerrado que cuando quieren marcar con voz en el móvil les cambia el idioma automáticamente a swahili. Aparte también tiene sus palabras propias cómo ozú o quillo, así que no está de más llevar encima un diccionario andaluz-español. Una expresión que se suele escuchar mucho, sobretodo en Sevilla, es la de mi arma. ¿Cuál es su arma? ¿Una ballesta, una pistola, una granada? Pues sí, efectivamente el arma de Andalucía es Granada.

calle de Granada. Fuente: Guillem Griera

Calle de Granada
Fuente: Guillem Griera

Déjame hablarte un poquito de esta ciudad con nombre de arma o de fruta, Granada. Es una de las ciudades más bonitas de Andalucía y de España seguramente. En ella se pueden encontrar estilos arquitectónicos muy variados en sus distintos barrios, desde rascacielos modernos a casitas tradicionales o desde catedrales renacentistas a palacios árabes. Pero el barrio que más me cautivó fue el barrio del Sacromonte, donde el estilo arquitectónico es el de Juan Palomo: aprovecho la puerta y pongo el pomo. En este inclinado barrio de las afueras, los habitantes se fueron construyendo sus casas escarbando en la roca de la montaña, sedimentaria y fácil de agujerear. La mayoría de casas de la zona son autónomas, autoconstruidas y habitadas por comunidades de gitanos.

Mirador gitano de Alhambra.  Fuente: Guillem Griera

Mirador gitano de Alhambra
Fuente: Guillem Griera

Siempre han sido muy apañados los gitanos. Me imagino que el ambiente del barrio tiene que ser cálido y auténtico, todos reunidos rodeando una guitarra dando palmas al ritmo que marca el patriarca mientras unos primos se meten mano. Di una vuelta por allí y tiene mucho encanto, de hecho encontré un mirador gitano de lujo con vistas a la Alhambra.

Es conocido internacionalmente el palacio de la Alhambra, patrimonio de la humanidad y una de las maravillas del mundo. Pero no tan conocida es la cerveza que lleva el mismo nombre y que está por todos los rincones de la ciudad excepto en el palacio árabe. Sin lugar a dudas hay dos cosas que me sedujeron del todo en la ciudad granadina: las tapas y la fiesta. Engordé unos quilos porque no pagaba nada por la comida y eso, como buen catalán, es un incentivo para no parar de comer. En verdad las dos tapas que te regalaban con un par de cañas, eran ya una buena cena. Llega a convertirse en un vicio, en busca del bar con la tapa perfecta y cada uno era mejor que el anterior. Claro, vas bebiendo cervezas para que te den más tapas y acabas borracho.

artistas nocturnos de Granada. Fuente: Guillem Griera

Artistas nocturnos de Granada
Fuente: Guillem Griera

Por suerte el cojín de las tapas ayuda a que no estés por los suelos porque llevas una docena de cañas en todo el día. Y sigues bebiendo, ahora en el Botellódromo, el lugar habilitado por las autoridades donde se reúne toda la ciudad para emborracharse antes de salir. Y hay varias opciones para salir. Fiestas en la calle y las plazas con música en directo y espectáculos improvisados. Fiestas en locales privados como pubs o discotecas. O subir a la flagoneta y terminar al Sacromonte haciendo palmas. Mientras no tengas que ir el día siguiente temprano a Sierra Nevada, cualquier opción es válida. Aunque por la noche también hay quien se encierra y sale con el serrucho nevado. Si no que se lo pregunten a Dani Benítez, jugador del Granada.

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